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Infraestructura22 de abril de 2025

CPD: claves para diseñar una infraestructura crítica que no falle

El diseño de un Centro de Proceso de Datos va mucho más allá del hardware. La refrigeración, la alimentación redundante y la monitorización continua son los factores que determinan si tu CPD estará disponible cuando más lo necesites.

Un Centro de Proceso de Datos (CPD) es la columna vertebral de cualquier organización que dependa de sus sistemas de información. Su diseño incorrecto no sólo implica riesgo de interrupción del servicio, sino también costes operativos innecesariamente elevados.

Los cuatro pilares del diseño de un CPD

Alimentación eléctrica La disponibilidad de un CPD depende en primer lugar de su suministro eléctrico. Un sistema de SAIs (Sistemas de Alimentación Ininterrumpida) bien dimensionado, con redundancia N+1 o 2N según el nivel de criticidad, es el primer nivel de protección. Trabajamos con fabricantes como APC by Schneider Electric, Socomec y Delta Power Solutions para garantizar la continuidad eléctrica.

Refrigeración Los equipos de computación generan calor que debe evacuarse eficientemente. El diseño de pasillos fríos/calientes, la elección entre refrigeración por aire o líquido, y el dimensionamiento de los sistemas de climatización son decisiones que afectan tanto a la disponibilidad como al PUE (Power Usage Effectiveness) del centro.

Conectividad y cableado Un CPD moderno necesita una infraestructura de cableado estructurado fiable, con redundancia en los caminos de fibra óptica y cobre. Utilizamos soluciones de Commscope y Telegärtner para garantizar la calidad de la infraestructura pasiva.

Monitorización y sensorización Un CPD sin monitorización es un CPD que tarde o temprano falla por sorpresa. La implantación de sistemas de sensores de temperatura, humedad, detección de agua e intrusión, integrados en una plataforma de gestión, permite anticiparse a los problemas antes de que se conviertan en incidencias.

Niveles de disponibilidad (Tier)

El estándar Uptime Institute define cuatro niveles de disponibilidad (Tier I a IV) con disponibilidades que van del 99,671% al 99,995%. La elección del nivel adecuado depende de los requisitos del negocio y del presupuesto disponible. No siempre es necesario un Tier IV: para muchas organizaciones, un Tier II bien implementado ofrece el equilibrio óptimo entre coste y disponibilidad.

¿Tienes un CPD que necesita revisión?

Si tu infraestructura de datos lleva años sin ser auditada, o si estás planificando un nuevo centro, podemos ayudarte. Realizamos auditorías técnicas, proyectos de mejora y transiciones a modelos cloud o híbridos con mínima interrupción del servicio.

¿Quieres saber más?

Cuéntanos tu proyecto y te damos una primera orientación sin compromiso.